NIÑOS CON PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO Y DE SALUD MENTAL


Hoja informativa
¿Cómo es la atención de salud para los niños con problemas de salud mental, problemas de comportamiento y autismo en comparación con la atención para los niños que no tienen estos problemas? ¿Existen diferencias en el grado de satisfacción de los padres con el plan de salud principal del niño, entre los padres de niños con problemas de comportamiento o de salud mental y los padres de niños que no tienen estos problemas?

Método: Los datos relacionados con la utilización de servicios y el grado de satisfacción de los padres con el seguro principal de los niños fueron comparados entre las familias de niños con problemas de salud mental, autismo (se excluyeron los problemas de salud mental) y problemas de comportamiento (distintos de los problemas de salud mental o autismo.) 
También se compararon las familias de niños con cualquiera de estos problemas (o cualquier combinación) y las familias de niños sin estos problemas.

Hallazgos:

  • Los niños con autismo (9%), problemas de salud mental (distintos a autismo) (7%), o problemas de comportamiento (distintos a
    los problemas de salud mental o autismo) (17%) constituyeron un grupo significativo dentro de nuestra muestra de niños con
    necesidades especiales (un tercio de la muestra para este estudio).
  • Los niños con problemas de salud mental, problemas de comportamiento o autismo, a diferencia de los niños sin estos problemas, fueron catalogados por sus padres como niños con problemas más graves y con necesidades de atención de salud que cambiaban todo el tiempo.
  • Al compararlos con los padres de niños sin estos problemas, los padres de niños con autismo, problemas de salud mental o
    problemas de comportamiento tenían un estado de salud más deficiente y tenían un ingreso significativamente menor. Sin
    embargo, no se encontraron diferencias con respecto a la educación, empleo o estado marital entre estos dos grupos de padres. 
  • Tres cuartos (74%) de los niños con problemas de salud mental, un tercio (34%) de los niños con autismo, y más de un cuarto
    (29%) de aquellos con problemas de comportamiento, recibieron servicios de salud mental durante el año anterior a la encuesta,
    comparados con sólo un 8% de los niños sin estos problemas.
  • Los servicios de salud mental para niños con autismo, problemas de salud mental o de conducta (cuyos padres sabían de donde
    provenía el pago) eran pagados más comúnmente por el plan principal (66%), un programa público (22%) y la misma familia
    (20%). Pagadores menos comunes eran los planes de seguro secundarios (14%), los sistemas escolares y programas de
    Intervención Temprana (EI) (11%) y "otros" pagadores (12%). Cerca de un tercio de estos padres mencionó que existía más de una fuente de pago para los servicios de salud mental. 

  • Los niños con cualquiera de estos tres problemas tenían mucho más probabilidades de tener planes de salud principales con mayor control que aquellos niños sin estos problemas. También tenían más probabilidades de pertenecer a un plan de atención de salud principal financiado por Medicaid. 
  • Cerca de la mitad (48%) de las familias de niños con problemas de salud mental, problemas de comportamiento o autismo, mencionó que tenía problemas para conseguir servicios de salud mental. Los problemas más comunes eran encontrar proveedores que tuvieran la experiencia y las habilidades necesarias, obtener derivaciones [referrals] para atención de especialidad, conseguir citas para atención de especialidad y coordinación de la atención entre los proveedores de salud mental y otros proveedores de la atención del niño.
  • Más de la mitad (54%) de los padres de niños con problemas de salud mental o con autismo (53%), y más de un tercio (37%) de
    los padres de niños con problemas de comportamiento, que recibieron servicios de salud mental, informó que había tenido
    problemas con estos servicios. Entre los padres de niños que no tenían estos problemas de salud mental, de comportamiento o
    autismo y que utilizaron servicios de salud mental, menos de un tercio (31%) informó haber tenido problemas con el acceso a los
    servicios necesarios.
  • No hubo diferencias significativas con respecto a los tipos de problemas específicos que se encontraron en el acceso a los
    servicios de salud mental necesarios, entre aquellos niños con autismo, problemas de salud mental o de comportamiento. Sin
    embargo, a diferencia de los padres de los niños sin estos problemas que utilizaron servicios de salud mental, era mucho más probable que los padres de niños con autismo, problemas de salud mental o de comportamiento informaran acerca de problemas para encontrar especialistas de salud mental que tuvieran experiencia y habilidades, y coordinación de servicios entre el proveedor de salud mental del niño y otros profesionales de la salud. 
  • Los padres de niños con problemas de salud mental, problemas de comportamiento y autismo estaban significativamente menos
    satisfechos con el plan de salud principal de sus niños que los padres de niños sin estos problemas (incluso después de considerar la cobertura secundaria, el nivel de control de costos del plan principal, las características demográficas de los padres, las características de salud del niño y la raza del niño). 
  • Los padres de niños con autismo fueron los más descontentos. Más de un cuarto de estos padres (26%) estaba descontento con
    el plan de atención de salud principal del niño y más de un tercio (37%) no recomendaría el plan de su niño a otras familias de
    niños con necesidades especiales. Los padres de niños con autismo también dieron un puntaje más bajo a aspectos específicos del plan de salud principal de sus niños, a diferencia de los padres de niños con problemas de salud mental o de comportamiento.
  • Los padres de niños con autismo, problemas de comportamiento o problemas de salud mental, a diferencia de los padres de niños
    sin estos problemas, calificaron menos favorablemente los aspectos específicos del plan de salud principal de sus niños. Estos hallazgos siguen siendo significativos aún al considerar y controlar estadísticamente la cobertura secundaria, el nivel de control de costos del plan principal, las características demográficas de los padres, las características de salud del niño y la raza del niño.

Puede obtener información adicional acerca de la encuesta y sus resultados en:
www.familyvoices.org

o si se comunica con:
Nora Wells, Family Voices nwells@fcsn.org 1/888-835-5669
Marty Wyngaarden Krauss, Ph.D., Brandeis University krauss@brandeis.edu